jueves, 3 de junio de 2010

Pompa y circunstancia

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(Artículo publicado el 1 de junio de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)



Cada vez que escucho la célebre marcha de Sir Edward Elgar que da título a este artículo me atenaza la envidia insana que siento por la pérfida Albión. Para entendernos: envidio profundamente esa manera que tienen los británicos de organizarse, de defender sus colores, de llamar al pan bread y al vino wine, de caminar por el mundo sin agachar la cabeza, de transformar en victorias sus derrotas, de producir y beber whisky, de jugar al rugby, de poner al mal tiempo mala cara (como debe ser), de escribir cuentos para niños que leemos los adultos, de entender y practicar el humor negro, de conservar su imperio, de distinguir la velocidad del tocino, de aclararse con sus medidas de peso y longitud, de nombrar caballero a quien paga para ello sin sonrojarse un ápice, de mofarse de la Familia Real y de respetar al mismo tiempo a la Corona y a la Reina, de no inventarse las tradiciones y de entender su utilidad en la vida moderna, de reconocer sin reparos que ni el clima ni la cocina británicos tienen defensa alguna y de desayunar como Dios manda. Les envidio por los Beatles, por los Rollings, por el whisky (insisto), por su deportividad y por la falta de ella cuando les conviene, por sus universidades, por su flema, por Wallace y por Wellington, por sus actores y actrices, por su literatura, por sus taxis, por sus jardines, por sus bellezas con cara de caballo en Ascot y por sus caballos rodeados de bellezas en el mismo Ascot. Pero, sobre todo y por encima de cualquier otra cosa, les envidio por su forma de entender la política y de hacer política.


Como muestra, basta echar un vistazo a la cronología más reciente:


El 6 de mayo pasado se celebran las elecciones más reñidas de los últimos tiempos.


El 11 de mayo, tras la dimisión de Gordon Brown y su salida del 10 de Downing Street, la Reina encarga a David Cameron la formación de gobierno.


El 12 de mayo, apenas seis días después de la jornada electoral, Cameron y Clegg comparecen juntos para anunciar el histórico acuerdo de coalición entre conservadores y liberales y la composición del nuevo gobierno.


El 13 de mayo, siete días después de las elecciones, se reúne por primera vez el nuevo gobierno de coalición y anuncia una reducción inmediata del cinco por ciento en sus sueldos.


El 20 de mayo, catorce días después de elecciones, Cameron y Clegg presentan su programa de reforma de la política británica.


El 24 de mayo (tan sólo han pasado dieciocho días de las elecciones) anuncian un recorte inmediato de gastos por importe de más de siete mil millones de euros que incluye, entre otras muchas medidas, la supresión del cheque-bebé de 290 euros, pero también la eliminación de los coches oficiales individuales de los ministros y la prohibición a todo cargo público de viajar en primera clase.


El 25 de mayo, en el curso de la solemne ceremonia de apertura del Parlamento Británico, la Reina Isabel II, que acude a Westminster en su carroza y ataviada con la Toga de Estado y la Corona del Estado Imperial, cuajada de diamantes, presentó el programa de gobierno que incluye la promulgación de veintidós nuevas leyes, sin que a nadie se le ocurra poner en duda que la política de coyuntura nada tiene que ver con el respeto a las formas y a las tradiciones.


Diamantes y crisis, tradición y renovación, carroza real y viajes en metro, poder y democracia, monarquía y parlamento, nación y estado, soberana y gobierno, tiempo y dinero, Pompa y Circunstancia. Con ocasión de la coronación de Eduardo VII añadieron letra a la música de Sir Edward Elgar para componer una canción patriótica, cuyo estribillo dice así: Land of Hope and Glory, Mother of the Free... (Tierra de esperanza y gloria, madre de la libertad…)


Por todo ello, God save the Queen.


Y yo, mientras tanto, como tantos otros españoles, me consolaré con la esperanza de que ganemos el mundial de fútbol. Algo es algo.

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martes, 25 de mayo de 2010

Que no me toquen los euros

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(Artículo publicado el 25 de mayo de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)



Discúlpenme el título de este artículo, pero es el que me vino a la cabeza leyendo un artículo del catedrático de literatura y escritor asturiano Francisco García Pérez, titulado La puta y la cama, que fue publicado el pasado domingo en las páginas de opinión de este mismo diario. Artículo duro de un funcionario al que le van a recortar el sueldo sin contemplaciones. Tiene más razón que un santo en todo lo que escribe, pero mucho me temo que no haya nada que hacer. Escribió Dante en su Divina Comedia que está escrita en el dintel de la puerta del Infierno una leyenda que termina con la frase siguiente: “Dejad, los que aquí entráis, toda esperanza”. Pues eso. Dejad, los funcionarios que entráis en el recorte, toda esperanza, porque el mundo mundial os ha condenado para toda la eternidad. En una encuesta reciente, más del sesenta y cinco por ciento de los encuestados está de acuerdo con la decisión del gobierno de rebajar el sueldo al los funcionarios para pagar los duelos y quebrantos de la economía. Y es que los funcionarios son minoría, claro está, frente a los que no lo son.


Mientras tanto, el Gobierno continúa con sus disparates económicos. En los días siguientes al anuncio de los recortes el Gobierno ha concedido las más variopintas subvenciones a diestro y siniestro −bueno, más bien a siniestro−, por un importe que supera con mucho los seiscientos millones de euros. El diario El Economista publicaba el pasado día 17 de mayo que el gasto total del pabellón español está entre los cinco más caros de toda la Expo de Shanghai. España malgasta setenta y cuatro millones de euros en Shanghai, titula el diario. Y debe ser ciertamente un despilfarro monumental lo de España cuando Estados Unidos, que es un país algo más grande, rico y poblado que el nuestro, ha destinado menos de cuarenta y cinco millones de euros a su presencia en China, fondos que, además, proceden de la iniciativa privada pues la legislación norteamericana prohibe expresamente que el Gobierno destine dinero a exposiciones internacionales. Más o menos, como aquí.


Pero lo triste de esto es que lo de Shanghai no es la excepción, sino la regla y, además, se trata de una regla contagiosa. No hay gobierno en España, central o autonómico, que pueda tirar la primera piedra. Hay algo que funcional mal, pero que muy mal.


Tal vez, la propia España.


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miércoles, 19 de mayo de 2010

Así habló Zapatustra

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(Artículo publicado el 19 de mayo de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)






Tenía razón Leire Pajín, pero se quedó corta. La coincidencia de Zapatero como presidente de la Unión Europea y Obama al otro lado del atlántico iba a ser un acontencimiento histórico con tintes de conjunción interplanetaria. Pero ha sido más que eso. Ha sido un choque de trenes cósmico, un cometazo en toda la cresta, el estallido de una supernova, una conflagración interestelar, un telefonazo galáctico, una catástrofe sideral y un gigantesco agujero negro todo junto. Y lo más simpático de todo esto es que quienes nos hemos quedado viendo las estrellas hemos sido los de siempre. Lo que les digo, un éxito rotundo de nuestro inefable presidente del gobierno del que tenemos que felicitarnos todos, votantes y no votantes, ciegos y tuertos, altos y bajos, melenudos y calvos, funcionarios de manguitos y madres de familia, pensionistas e hijos, nietos y bisnietos de pensionistas, médicos y enfermeras, dependientes e independientes, jueces y gendarmes, bomberos y maestros, indígenas y alienígenas. Parafraseando a Churchill, nadie nunca hizo tanto el canelo en tan poco tiempo. Y si no me creen, tiremos de hemeroteca y recordemos lo que nos decía el profeta etéreo:



15 de enero de 2007: "Vamos a superar a Alemania en renta per cápita. De aquí al 2010 les podemos superar perfectamente. Igualar y superar ligeramente”.



3 de julio de 2007: "Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".



21 de agosto de 2007: "España está totalmente a salvo de la crisis financiera".



11 de septiembre de 2007: "Haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial".



14 de enero de 2008: "La crisis es una falacia, puro catastrofismo”.



6 de febrero de 2008: "No estamos en una crisis económica. Tenemos alguna dificultad que nos viene de fuera. La fortaleza de nuestra economía nos permitirá sin duda alcanzar el objetivo de llegar al pleno empleo.”



7 de marzo de 2008: "España está en condiciones para llegar al pleno empleo".



28 de abril de 2008: "La actitud de quienes exageran sobre el alcance de la actual situación económica es antipatriótica, inaceptable y demagógica".



16 de mayo de 2009: “Este Gobierno socialista no hará nunca, en ningún caso, recortes sociales”.



24 de septiembre de 2008: "Superaremos a Francia en renta per cápita en tres o cuatro años. Esto no lo quiere ni oír mi amigo Sarkozy, pero es así".



19 de octubre de 2008: "Yo creo que el segundo semestre del año que viene estaremos ya con una actividad económica de crecimiento intertrimestral".



29 de abril de 2009: "Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya".



18 de junio de 2009: "No se subirán de nuevo los impuestos”.



30 de diciembre 2009: "2010 será el año de la recuperación económica".



21 de febrero de 2010: “Conmigo de Presidente jamás habrá recortes sociales”.



12 de mayo de 2010: "(Vamos) a reducir las retribuciones de personal del sector público en un 5 por ciento de media en 2010 y congelarlas en 2011 (…) No se revalorizarán las pensiones en 2011 (…) Vamos a eliminar la prestación por nacimiento de 2.500 euros a partir del 1 de enero de 2011…”.



13 de mayo de 2010: “La situación es difícil, será absurdo ocultarlo, pero este Gobierno no desfallecerá”.




Hala, hala, a disfrutar, que esto se acaba.



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martes, 4 de mayo de 2010

La Iglesia también es culpable de esto

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(Artículo publicado el 4 de mayo de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)



Hoy les contaré de nuevo una historia diferente. Me la ha enviado mi hermano Gabriel con la sana intención de que la lea y, tal vez, para que la divulgue. Ahora que la Iglesia Católica es, según vocifera la Conjura de lo Políticamente Correcto, culpable de la muerte de Manolete y de la extinción de los dinosaurios, me parece justo y necesario extender su culpabilidad también a otras cosas.

“Ocurrió durante el mes de voluntariado que pasé en Nairobi, la capital de Kenya. Cuando llegamos, nos preguntábamos todos cómo nosotros, jóvenes universitarios sin experiencia, íbamos a ayudar en aquella África polvorienta, sucia y calurosa. Tal vez arreglando tejados o pintando las paredes de un colegio, pero no sabíamos nada de construcción. Lo único que teníamos claro era nuestra intención de entregarnos totalmente a los demás, pero lo que ignorábamos en ese momento era que íbamos a recibir mucho más de lo que lograríamos dar.

Entramos en contacto real con el Tercer Mundo a través de un alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Nairobi, apenas un tugurio sin muebles, con poca luz, en el que las tristes hamacas llenas de niños enfermos que lloriqueaban contrastaban con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban alegría. Yo me quedé bloqueado en medio de la habitación. Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se esparcieron por las estancias siguiendo a distintas monjas que requerían su asistencia. Una hermana me preguntó en inglés:

−¿Has venido a mirar o quieres ayudar?

Sorprendido por una pregunta tan directa y aún en estado de profunda turbación, balbuceé:

−A ayudar…

−¿Ves a ese niño de allí, ése que llora…?

Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.

−Sí, ése de ahí −le dije señalándolo.

−Bien tómalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.

Le noté una fiebre altísima. El niño tendría un par de años.

−Ahora acúnalo en tus brazos y dale todo el amor que puedas.

−No entiendo… −me excusé.

−Digo que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera…

Y me dejó con el niño. Le canté, lo besé, lo arrullé, dejó de llorar, me sonrió y se durmió. Al cabo de un rato, corrí en busca de la hermana.

−Hermana, no respira.

La monja certificó su muerte.

−Ha muerto en tus brazos. Y tú, con tu cariño, le has adelantado el amor que Dios le va a dar durante toda la eternidad”.


“Voy a pasar por la vida una sola vez. Por eso, cualquier cosa buena que pueda hacer, o una amabilidad que pueda hacerle a un ser humano, debo hacerla ahora, porque no pasaré de nuevo por aquí”.

(Madre Teresa de Calcuta).
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martes, 27 de abril de 2010

Tres historias

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.(Artículo publicado el 27 de abril de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)



Hoy he decidido no amargarme la existencia escribiendo el artículo que tenía previsto escribir, ni amargarles a ustedes la suya haciéndoles leer mi opinión sobre algunas cuestiones de actualidad de esta España atribulada. Hoy les ofrezco tres historias que he encontrado en mi buzón electrónico por cortesía de un viejo amigo. Luego me dirán si estos tres cuentos no merecen más la pena que los cuentos que nos cuentan ciertos políticos.


Historia primera: Auxilio en la lluvia.
Una noche tormentosa, una mujer negra de cierta edad estaba parada en el arcén de una carretera de Alabama. Su coche se había averiado y, al parecer, ella necesitaba desesperadamente que la llevaran a algún sitio. Aunque llevaba así varios minutos, nadie detenía su coche. Empapada por la fuerte lluvia, decidió por fin parar el próximo que pasara, pero en ese mismo instante se detuvo uno conducido por un joven blanco, al parecer dispuesto a ayudarla a pesar de que recientemente se habían producido graves conflictos raciales entre negros y blancos. El joven la llevó a un lugar seguro, llamó a un taxi y la ayudó a subir a él, ya que la mujer estaba muy nerviosa y se le veía muy apurada. Ella pidió su dirección al joven, la anotó, le dio las gracias y se marchó en el taxi. Transcurridos siete días llegó un gran paquete al domicilio del joven. Dentro había una estupenda televisión a color de pantalla gigante. Y una nota: “Muchísimas gracias por ayudarme la otra noche en la carretera. La lluvia empapó, no sólo mi ropa, sino mi espíritu. Entonces apareció usted y gracias a su ayuda pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios le bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente, la señora de Nat King Cole”.

Segunda historia: El helado.
En aquellos días en que un helado costaba mucho menos que hoy, un niño entró en una heladería y se sentó en una mesa. Cuando se acercó la camarera el niño preguntó: “¿Cuánto cuesta un helado de chocolate grande?”. “Cincuenta pesetas”, repondió ella. El niño sacó la mano del bolsillo y contó el puñado de monedas que llevaba. “¿Cuánto cuesta el helado de chocolate pequeño?”, volvió a preguntar el niño. La camarera, algo impacientada porque había algunas personas que esperaban ser atendidas, le contestó con brusquedad: “Treinta y cinco pesetas”. El niño volvió a contar las monedas. “Quiero el helado pequeño”, dijo. La camarera preparó el helado y lo dejó en la mesa del niño junto a la cuenta. El niño se comió su helado, pagó en la caja las treinta y cinco pesetas que costaba y se marchó. Cuando la camarera fue a recoger la mesa, lo que vió encima le formó un nudo en la garganta: en el platillo, junto a la cuenta, había un montoncito de monedas, exactamente quince pesetas,… su propina.

Tercera historia: La donación.
Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital, conocí a una niñita que padecía una extraña y gravísima enfermedad. Su única oportunidad de curarse era recibir una transfusión de sangre de su hermano de cinco años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El médico le explicó la situación al niño y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo ví dudar un par de segundos. Luego, dando un gran suspiro, dijo: “Sí, lo haré, si con eso salvo a mi hermana”. Mientras la transfusión se llevaba a cabo, el niño estaba acostado sonriente en una camita al lado de la enferma. Esperanzados, todos sonreímos cuando vimos que el color retornaba a las mejillas de la niña. Pero justo en ese instante, la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al médico y, con voz temblorosa, le preguntó. ¿”A qué hora empezaré a morirme?”. Entonces entendí su vacilación. Siendo sólo un niño no había comprendido al médico. Pensó que tendría que dar toda su sangre a su hermana y que luego él moriría. Y, aún así, aceptó.

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miércoles, 21 de abril de 2010

El Níu Dil

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(Artículo publicado el 21 de abril de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)



Hablar de Roosevelt es hablar de Franklin Delano Roosevelt, uno de los más grandes presidentes que han tenido los Estados Unidos de América. Roosevelt se hizo grande, no porque viviera tiempos de grandeza, sino por todo lo contrario. A Roosevelt le tocó bailar con la más fea, la Gran Depresión de 1929, que sumió en la pobreza más absoluta a millones de ciudadanos norteamericanos y despobló las zonas rurales en un éxodo sin precedentes. Roosevelt se ganó la confianza del electorado en las elecciones de 1932 con una propuesta de política intervencionista conocida como el New Deal, el Nuevo Trato que el candidato ofreció a los electores para salir de la crisis, consistente básicamente en la estimulación del gasto mediante la inversión en infraestructuras públicas y en la recuperación de la confianza ciudadana en los poderes públicos. En su discurso de toma de posesión Roosevelt pronunció la siguiente frase: The only thing we have to fear is fear itself (de lo único que tenemos que tener miedo es del propio miedo).[ Durante sus primeros años de gobierno ejecutó numerosas actuaciones y proyectos que contribuyeron a modernizar significativamente el país, a lograr que superara la crisis económica, y a situarlo en la posición de liderazgo mundial que hoy ocupa.



Uno de los proyectos más importantes fue la creación de una agencia gubernamental que hoy conserva todavía su nombre originario, la Tennesse Valley Authority. La TVA se ocupó de la regulación del río Tennesse mediante la construcción de presas y canales con el fin de ordenar el territorio agrícola del Valle del Tennessee, eliminar las frecuentes y desastrosas inundaciones, aumentar la producción hidroeléctrica y transformar una de las zonas más deprimidas de los Estados Unidos en el área de producción agrícola más avanzada del mundo. De paso, la TVA generó miles de puestos de trabajo directos con la ejecución de cientos de proyectos que afectaron finalmente a siete Estados de la Unión. Otra actuación determinante fue atender el enorme endeudamiento agrario mediante la Farm Credit Act, que permitió la renegociación de la deuda de más de treinta millones de agricultores estadounidenses y, por tanto, la recuperación de su poder adquisitivo.



Todo esto tan lejano en el tiempo y en el espacio viene a cuento de lo que está ocurriendo en España. No desvelo ningún secreto si afirmo públicamente que, cuando Zapatero se mira en el espejo, se transfigura en presidente demócrata estadounidense, lo que podría justificar esa especie de caída pauliana del caballo que ha sufrido el irrepetible José Luis, que ha pasado de permanecer sentado al paso de la bandera norteamericana a levantarse de un salto cuando alguien menciona los Estados Unidos. En la transfiguración de Jesucristo ocurrida en lo alto del monte, se aparecieron junto a Él los grandes profetas Moisés y Elías. En la transfiguración de ZP quienes se aparecen frente al espejo del baño son, por supuesto, Franklin D. Roosevelt y Barack Obama. Pero la cruda realidad es que Zapatero tiene muy poco de Obama y menos aún de Roosevelt. En lugar de poner en marcha un proyecto como el de la Tennesse Valley Authority o como el de la Farm Credit Act, lo que hace ZP es cargarse el Transvase del Tajo al Segura, como se cargó antes el Plan Hidrológico Nacional, y mandar al paro a cientos de miles de agricultores. En vez de estimular la confianza de los ciudadanos en sus propias fuerzas, ha logrado que la sociedad española sea hoy una de las más acomplejadas de Europa. Antes que devolver el crédito a los poderes públicos, lo que ha conseguido es que los españoles veamos en los políticos uno de los principales problemas que nos afectan.



Claro que en esto último, ZP no está sólo: le acompañan políticos de casi todos los partidos.



Y, ahora que lo pienso, en lo otro, tampoco.


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martes, 13 de abril de 2010

Murcia se descogota, y España, también

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(Artículo publicado el 13 de abril de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)




Les escribo desde mi pecera en lo que pudiera ser uno de mis últimos artículos antes de que el recipiente de cristal se quede sin agua, pues, como de todos es sabido, sin agua muere el pez.


No se llamen a engaño. Es gracias a este país insolidario y obtuso que, bajo la batuta de Zapatero y el acompañamiento de todos los partidos políticos, hemos hecho entre todos por lo que Murcia está condenada a volver a ser la Murcia que fue, aquella tierra seca y polvorienta cantada por Vicente Medina, tierra calcinada, tierra de emigrantes. Sólo nos quedará el turismo del norte, hambriento de sol, y aún ése, sin agua, será un turismo indigente, un turismo Paris-Dakar, not typical, que diría el artista. La muerte del Trasvase del Tajo es, como lo fue el bombardeo de Pearl Harbour, una cita con la infamia. Será una España infame la que consienta el expolio. Mientras el Estatuto de Castilla La Mancha, que incluía la sentencia de muerte del trasvase, era aprobado en Comisión con el voto a favor del PSOE y la abstención del PP (manda huevos, que dijo el clásico que ahora calla), la gente andaba por aquí enjugascada con las procesiones, encantada con el Canto a Murcia, corría el vino y cundía el morcón y las calles se llenaban de “murcianía sardinera”, que vayan ustedes a saber qué es eso. Murcia, como digo, estaba en otra cosa mientras era descogotada.



Pero consuélense porque, como Murcia, también España se descogota y nuestro líder intergaláctico vuelve a ser Bambi en vez de Rey del Bosque. De jugar la Champions League Económica hemos pasado en pocos meses a evitar el descenso a la Segunda División Europea. ¡Qué Zapaterada! Pero no desesperen, que no es la última. Su Ministerio de Igualdad ha decidido suprimir en los centros escolares los cuentos machistas de Blancanieves, La Cenicienta y La Bella Durmiente. Sí, ese Ministerio que dirige Bibiana Aído y que se paga con dinero de todos los españoles. Sí, sí, también con el suyo y con el mío. ¿Les suena esto de los cuentos políticamente incorrectos?



Resulta curioso que los que aplauden la iniciativa zapaterina de adelantar la construcción de infraestructuras públicas mediante un sistema muy parecido al peaje en sombra, sean los mismos que criticaban el peaje en sombra puesto en práctica por el Gobierno Regional de Murcia como sistema de construcción adelantada de infraestructuras públicas. También es curioso que los mismos que lo defendían entonces sean quienes que lo critican ahora.



Hasta la presidencia planetaria ha postergado a nuestro líder cósmico, a quien ya nadie recibe y del que apenas se habla fuera de España. En cambio, sí se habla de Garzón, un juez al que algunos iletrados (ignorantes confesos del derecho) defienden por haber arremetido, dicen, contra el franquismo, pero al que otros (los jueces y tribunales legítimos) acusan de prevaricación y otros choriceos. También se habla de corrupción política. Y de fútbol, como en los viejos tiempos. Cuánto fresco anda suelto por el barrio.



Unos piden dimisiones a diestra y siniestra. Otros claman por la regeneración de la vida política y apuntan a la corrupción. Alguno va más allá y pide un cambio de régimen, si bien todavía nadie ha exigido que cambiemos de nacionalidad, la española por la norteamericana o la alemana, por poner un ejemplo. Pero si leen entre líneas, nadie, ninguno de ellos, coincide en el planteamiento y, mucho menos, en las soluciones: listas abiertas, república federal, mandatos limitados, endurecimiento de las penas por delitos de corrupción…, da igual. Tal vez lo que no funcione sea esta sociedad carente de principios y responsabilidades en que nos hemos transformado, de la que los representantes políticos son tan sólo una muestra. Una sociedad que es sólo de derechos y nunca de deberes, en la que prevalece la suerte y el oportunismo frente al esfuerzo y la constancia, que convierte a un futbolista de veinte años en ejemplo de vida y que sigue despreciando al humilde e ignorado Jesús de Nazaret que vive en el piso de abajo. Una sociedad capaz de gratificar el éxito social de un delincuente, al mismo tiempo que castiga el fracaso de un parado. Una sociedad que protege al feto del humo del tabaco y que, al mismo tiempo, lo condena a ser descuartizado por la decisión soberana de una joven de dieciséis años.



Tal vez todos seamos culpables.



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martes, 30 de marzo de 2010

Sanos consejos

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(Artículo publicado el 30 de marzo de 2010 en el diario La Opinión de Murcia)






Estamos en plena ebullición primaveral y ésto, en Murcia, significa quince días de frenesí hipercalórico. Me refiero, cómo no, a la Semana Santa y a la Semana de Fiestas de Primavera, dos semanas que, como todos ustedes saben, suman diecisiete días. Empezamos con caramelos y seguimos con monas con huevo, bocadillicos, bacalao y habas y, como-éramos-pocos-y-parió-la-abuela, hasta con bula eclesiástica para el consumo de pasteles de carne en Cuaresma. Luego, el mismo Domingo de Resurrección, que no hay que perder un minuto, más bacalao con habas y más pastelicos de carne, morcones variopintos, morcillas, salchicha y longaniza, bonito y tomatico partío con olivicas de cieza, cervecica de la Estrella y vino peleón. Ná, un festival colesterólico.



Lo malo que tiene todo esto es que la Conjura de lo Políticamente Sano y Correcto nos viene bombardeando desde hace semanas a través de la caja tonta con lo de las dietas sanas y equilibradas, especialmente diseñadas para conseguir en trece o catorce días un cuerpo como el de George Clooney, para ellos, o el de Gisele Bündchen, para ellas, eso sí, reforzando la dieta rigurosa, hecha a base de hojas de colinabo y semillas de alpiste, con un milagroso (y carísimo) complejo de extractos de todo aquello que no nos gustaba de pequeños. De este modo, vivir y beber en Murcia (en frase que tomo prestada) en estas fechas se convierte en una suerte de remordimiento permanente, preñado de culpas y complejos de tragaldabas. Por eso, para no caer en la más negra de las depresiones, merece la pena leer la presunta entrevista que le hicieron a un presunto médico brasileño de Porto Alegre y que alguien, que muy bien pudiera ser mi dilecto y glotón Ignatius o el mismísimo Chesterton, me ha enviado por email. Como dicen en Italia, se non è vero, è ben trovatto.





Los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida. ¿Es verdad?: El corazón está hecho para latir una cantidad de veces determinadas. No desperdicie esos latidos en ejercicios. Su período de vida se gastará, independientemente de su uso. Acelerar su corazón no va a hacer que usted viva más. Eso es como decir que usted puede prolongar la vida de su coche conduciendo más deprisa. ¿Quiere vivir más?. Échese la siesta.



¿Debo dejar de comer carnes rojas y comer más frutas y vegetales?: Se necesita entender la logística de la eficiencia en alimentación. ¿Qué comen las vacas?. Hierba y maíz. ¿Qué es eso?. Vegetales. Entonces un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su sistema. ¿Necesita comer cereales?. Pues coma pollo.



¿Debo reducir el consumo de alcohol?: De ninguna manera. El vino está hecho de fruta. El brandy es un vino destilado, lo que significa que se elimina el agua de la fruta de modo que usted saque mayor provecho de ella. La cerveza también está hecha de cereales. No limite demasiado su consumo.



¿Cuáles son las ventajas de un programa regular de ejercicios?: Mi filosofía es: si no tiene dolor, no haga nada. Está usted bien.



¿Los fritos son perjudiciales?: Hoy en día la comida se fríe en aceite vegetal. La verdad es que quedan impregnadas de aceite vegetal. ¿Cómo puede ser que más vegetales añadidos sean perjudiciales para usted?



La gimnasia ayuda a reducir la obesidad?: Absolutamente no. Ejercitar un músculo lo único que hace es aumentar el tamaño del músculo.



¿El chocolate hace daño?: Es cacao. Otro vegetal. Es un alimento bueno para ser feliz. La vida no debe ser un viaje para la tumba, con la intención de llegar sano y salvo, con un cuerpo atractivo y bien preservado. Lo mejor es emprender el camino, con una cerveza en la mano y un bocadillo en la otra. El mejor final es haber tenido mucho sexo y un cuerpo completamente gastado, totalmente usado, y poder gritar: mereció la pena, qué viaje tan extraordinario...



¿Algún consejo más que nos pueda dar?: Si andar mucho fuera saludable, los carteros serían inmortales. Las ballenas se pasan nadando todo el día, sólo comen pescado y sólo beben agua. Sin embargo están gordas. Las liebres corren, saltan y no paran, pero no pasan de 15 años de vida. La tortugas no corren y no hacen nada, pero viven 450 años.





El doctor Grande Covián (éste sí que era médico y especialista en nutrición) decía que hay que ser moderados hasta con la moderación. De manera que en estas fiestas “no se me adelanten, pero tampoco se me atrasen”, que decía Cantinflas a la hora de pagar. Que aproveche.



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